lunes, 22 de junio de 2009

La bolsita

Un nuevo paseito por el cuentacuentos: un tal Metalsaurio propone continuar un cuento que uno de los personajes del mágico mundo de Terry Pratchett (libro de Rechicero), sólo puede comenzar antes de ser interrumpido. Como siempre, la frase propuesta va en cursiva:

Ahora me viene a la memoria la historia del buhonero de tres patas y las hijas del mercader. Al parecer este mercader recorría largas distancias de ciudad en ciudad, dejándose caer sólo allí donde había una feria o el hedor de los negocios flotaba en el aire.

Era fácil reconocerlo en la distancia de los caminos por sus ropajes coloridos y la costumbre de llevar una pequeña bolsa repleta de oro dando botes, ora sobre su mano derecha, ora sobre la izquierda. Le suponían los rumores una enorme riqueza de la que el saquito no era más que una muestra; había quien incluso decía que lo que la bolsa contenía era a sus hijas convertidas en monedas de oro y que por eso llevaban sus caras acuñadas. Ésta, era una razón más que suficiente para que fuesen pocos los que estuviesen dispuestos a hacer tratos con él.

Un domingo cualquiera de feria en el que, como de costumbre, todos los feriantes exponían sus animales y artilugios y nuestro mercader permanecía, también como de costumbre, sentado sobre una piedra ofreciendo sólo a quien se acercaba todo tipo mercancías que al día siguiente estarían en casa del comprador si aceptaba el trato y “si me permite usted chasquear los dedos”, un buhonero desconfiado y conocedor de la rumores que circulaban en torno a él, se aproximó y cogiéndolo de improviso le arrebató la bolsa.

-¿Qué me das por tus hijas, mercader?

-Tres patas.

-¿Tres patas?

Y cuando el mercader chasqueó los dedos, el buhonero se convirtió en una banqueta de tres patas con una bolsita encima. Extendió la mano para recoger tres monedas y posarlas sobre el nuevo mueble:

-Chicas, ya tenéis donde sentaros.



7 comentarios:

Virginia Vadillo dijo...

Jeje, hijas-moneda...
Cuidado no vaya a pagar con ellas sin darse cuenta... y luego ponte tu a reclamar que te devuelvan el dinero!! XDDD

Metalsaurio dijo...

Esperemos que las tenga a buen recaudo o las convierta en personas otra vez :)

Carlos dijo...

La descripción del escenario,el vocabulario,y la viveza de lo narrado propician un muy buen cuento!
Ainss con el buhonero :) en lugar de salir corriendo con la bolsa, bueno con ellas, aunque a saber ese chasquido en que lo hubiera convertido xd

Metalsaurio dijo...

Gracias por tus palabras, Nínive.

Al buhonero, ten por seguro que lo hubiese convertido en algo peor que en una banqueta, jeje!

saludos!

Gabriel B dijo...

Jeje, muy ingenioso y final inesperado.

Saludos.

Metalsaurio dijo...

Gracias, Gabriel.

Un saludo!

CryingMonsteR dijo...

Ahm, ahora lo entiendo todo, Luca Turilli es un orco salido de Mundodisco que lucha contra los elfos para preservar el arte del punteo ultrafast sin amor, y la oscuridad de las hachas. Lo que no entiendo es que pinta ahí un buhonero ?_?