viernes, 4 de septiembre de 2009

Hojas

Dos hojas caen y se balancean antes de tumbarse en la hierba del parque, como dos risueños y livianos elefantes que después de jugar sobre la tela de araña deciden mirar el cielo.

He salido a leer con las últimas luces de la tarde, los últimos rayos de septiembre. Es buena hora para los que no gustamos de ser vistos con un libro entre las manos y la espalda recostada contra un árbol. Podrían confundirme con un listillo o, lo que es peor, con un poeta.

Alguna pareja todavía pasea. Dos vocecitas delatan a dos niñas, no mayores de cuatro años, alejadas de sus padres unos cuantos metros. Se han acercado hasta lo que podríamos llamar mi árbol y me miran con curiosidad, con bastante más vida que los niñas de las películas de terror, y sin importarles mucho haberme interrumpido. Sus miradas se balancean entre las dos hojas caídas y yo, yo y las hojas. Y yo. Se ríen con inocencia y no me queda más remedio que sonreír. Se ríen y, una de ellas, dobla sus rodillas para recoger una de las hojas.

-Para ti. Para tu libro.

16 comentarios:

Lan dijo...

Los niños siempre son solidarios, no dan vueltas a lo que ven, simplemente lo ven y ofrecen generosos lo sencillo, cosas que para nosotros, los mayores, representarían un alarde de imaginación.
Un saludo.

Sara dijo...

puede haber un marcapáginas mejor?

*Sechat* dijo...

Estoy de acuerdo con Sara: hermoso marcapáginas. Me gusta este escrito, porque se escapa de tu estilo habitual. Sé que te lo mencioné hace no mucho, pero me reitero. Me encanta ver que la gente no se encasilla y explora nuevos giros. Un abrazo.

P.D.: ¡Has vuelto a cambiar de plantilla! Definitivamente tendré que pasarme más a menudo.

Metalsaurio dijo...

Tienes razón, Lan. Los mayores nos hacemos mayores, entre otras cosas, porque nos averguenzan cosas que a los niños, no y que por tanto no haríamos. Una pena.

Sara, Sechat...¿Marcapáginas mejor? mmm...algo seguro que hay, pero ahora mismo no se me ocurre, jeje!

Sechat,la plantilla es la misma que tenía hace una semana cuando me comentaste. Se agradecen tus visitas a menudo, pero que no estén condicionadas a que cambie la plantilla a menudo, eh? ;)Me alegro de que te guste el escrito.

Saludos.

Reithor dijo...

De nada campeón

Wilson hace referencia a la película del náufrago :D

Reithor dijo...

Me recuerda un capítulo del libro de "el último druida", el que se llama "el poeta" si mal no recuerdo, y utiliza hojas de haya para escribir la más bella carta de amor jamás escrita. Le costó caro, pero mereció la pena.

Metalsaurio dijo...

al principió pensé en ese wilson (al señor wilson de daniel el travieso ni lo consideré), pero como más allá del anciano "náufrago de la vejez" no encuentro ninguno más, me mantengo que a quien llamas wilson es solo una parte del señor gomez, jeje!

Metalsaurio dijo...

si mal no recuerdas? ese libro es tuyo! :D

cuando esté más sobrado de tiempo lo leeré.


Un saludo.

Paula dijo...

Me he imaginado la escena y me ha hecho sonreir. Que dulce :)

Muy bueno, y lo de livianos elefante... me ha encantado! ;)

Saludos!

Emma Grandes dijo...

Metalsaurio, me ha encantado!!! Ese marcapáginas guarda un momento único que, gracias al maravilloso mundo de los blogs, has compartido con nosotros.

Enhorabuena!!!! Te seguiré desde mi mirilla ;)

Gabriel B. dijo...

¡Qué buen texto! Felicitaciones. Y que bueno que incluya dos elefantes aunque sean metafóricos :)

Saludos.

Metalsaurio dijo...

Lo de los elefantes "que se balancean sobre la teeeela de la araaaaañaaa" siempre me ha dado que pensar de pequeño, porque ¿cómo sería la tela de la araña para soportar tanto peso? O la tela es muy fuerte o los elefantes, livianos :) Me decanto por los elefantes livianos porque la otra opción me parece, incluso, más irreal :)

Me alegro de que os haya gustado. A mí me convencía más en el momento que los escribí que ahora. Aún así, estoy contento de cómo quedó.

Saludos, y, como siempre, gracias por pasaros por aquí.

Metalsaurio dijo...

Lo de los elefantes "que se balancean sobre la teeeela de la araaaaañaaa" siempre me ha dado que pensar de pequeño, porque ¿cómo sería la tela de la araña para soportar tanto peso? O la tela es muy fuerte o los elefantes, livianos :) Me decanto por los elefantes livianos porque la otra opción me parece, incluso, más irreal :)

Me alegro de que os haya gustado. A mí me convencía más en el momento que los escribí que ahora. Aún así, estoy contento de cómo quedó.

Saludos, y, como siempre, gracias por pasaros por aquí.

Carlos dijo...

Aun sabiendo con lo que podrían confundirle (muy bueno lo del poeta) decidió seguir y el premio fue un maravilloso marcapáginas y una muy buena historia, me ha encantado.

Enhorabuena

Metalsaurio dijo...

Gracias, Carlos. Me alegro.

Un saludo.

neuronita dijo...

que bonito ^^ ,en un parque pasan tantas cosas ...

te dejo un saludin ñ__ñ