lunes, 14 de febrero de 2011

De cuento

-¿A que parezco de un cuento? ¿De cuál quieres que sea?

-Del que quieras.

-Del que quieras tú. Uno que te guste.

Cerró los ojos mientras, recostada en el sofá, esperaba un cuento en el que adentrarse de la mano del sueño y una caja musical a medio abrir.

-Uno de esos que empiezan por “Érase una vez…”

Cerró los ojos y voló al país de los caballeros y los castillos, de las princesas y los dragones, y todavía más despierta que dormida, contempló los aposentos de una reina que tumbada en la cama y aburrida jugaba sin ganas con una caja de música y soñaba ser plebeya.


2 comentarios:

Carlos dijo...

Ni la mejor cartografía por mas que la tecnología avance, podrá delimitar tan bella frontera, trazar el limite de un cuento,
o de un sueño, o
de la realidad.

Me encantó quillo

Bueno Piotr tal vez :)

Metalsaurio dijo...

:D a mí de la impresión que me ha quedado algo flojillo, pero me alegra oir tus palabras.

Un saludo!