martes, 4 de enero de 2011

Metalsaurio 2011

Cerrábamos hace unos días el 2010, y con él, la primera década del siglo XXI. Mi primera intención para esta entrada consistía en hacer un repaso de los objetivos que para el blog me había propuesto, ver en qué estado está cada uno de ellos, fijar lo que voy a hacer para alcanzarlos y anticipar lo que todo aquel que tenga a bien pasarse por aquí, encontrará en el jardín cucudrúlico a lo largo de 2011.

Sin embargo, la idea de haber dejado atrás una década me parece demasiado grande como para pasarla por alto. Lo que ha sucedido en el mundo, podemos consultarlo en varias fuentes, pero un resumillo en clave personal lo veo de lo más apropiado para aclarar ideas (al menos, las mías):

Llamé casa a más sitios que a la casa de mis padres. Viví en 3 ciudades distintas. Terminé una carrera, un Master y un curso de especialista universitario (entre otras cosas). Cambié la vida de estudiante por la de becario y la de becario por la de trabajador. Pasé de escuchar el 90% a Siniestro Total a un 90% de Metal. Pasé de ser novio a ser exnovio. Aprendí a ver más clara la diferencia entre colegas y amigos. Pasé de leer a escribir (sin dejar de leer) y de leer y aceptar como cierto lo escrito a comprender que lo escrito puede ser cierto o no (y que las más de las veces, cuando hablamos de informativos, es tendencioso). Pasé de “tener una idea” de lo que es Internet a escribir un blog. Pasé de amigo a conocido y de desconocido a amigo. Y comprendí que al caer, hay que levantarse, y que la principal ayuda es la que se presta uno mismo, pues sin ella ninguna mano amiga tendrá la fuerza suficiente para tirar de uno.

Volviendo al blog: cumplí con casi todo, jeje! Completé las historias subidas al blog que estaban incompletas (salvo Círculos de Plomo que opté por dejarla así), completé las historias incompletas no publicadas en el blog (salvo 2, que me reservo para un futuro), reuní, revisé y corregí varias veces los relatos que consideraba válidos para publicar (gracias Chuzzlightyear por la ayuda) y, finalmente, los registré. Por el momento, lo he enviado a 2 editoriales: en una de ellas me han respondido que no leen a autores nuevos y de la otra, al menos de momento, no he tenido respuesta. Ya re-re-corregido, lo enviaré a más.

El 2011 traerá consigo sobre todo trabajo de documentación de lo que espero sea una historia un poco más larga de lo habitual y que, si bien, no la iré subiendo, sí subiré mis pequeñas investigaciones. De momento he ido haciendo anotaciones que perfilan con trazos bastante gruesos cómo será esa historia, pero en breve la afinaré más. Si cuento con el tiempo necesario, espero ponerme a escribirla en julio, sin prisas. Y además de esto, claro, los relatos cortos seguirán apareciendo, según se me ocurran. Y más además: hay Metal para rato, jojo!

Como siempre, gracias a todos los que os pasáis por el blog y comentáis o lo visitáis en silencio, cual cucudrulos, cucudrulas y cucudrules de la charca cucudrúlica.



5 comentarios:

Carlos dijo...

Lo tengo clarísimo tras leer el cronicario Metal´11, este año será un año supercalfragilísticoespialicucudrílico!!

Y eso no imaginas el ánimo que da frente a los crisistristes :)

Muy buen año quillo!!

rebe dijo...

Muy bonito :)

Metalsaurio dijo...

Carlos, igualmente para tí y ánimo con tu publicación, que ya van siendo horas de que tu escritos pasen a papel, ¿no? :)

Gracias, Rebe. Esperemos que se nos de bien el 2011, mejor el 2012 y así sucesivamente :)

Feliz año a ambos!

Lan dijo...

Ya veo que vives, que tienes planes, que vas aprendiendo a degustar la indiferencia, que es a los sentimientos lo que la coca-cola a las combinaciones (les va bien a casi todas). Sin embargo, escribes bien y como ésta es una ciencia que se mejora con el ejercicio, puede que, alguna vez, aparte de pasarlo bien con tus historias, encuentres algún editor que las aprecie.
Un cordial saludo.

Metalsaurio dijo...

Gracias, Lan, todo un regalo esas palabras.

Un saludo.